¿En qué consiste el Observatorio?
1. Protocolo de actuación ante cada publicación machista
El punto de partida del Observatorio es la detección y publicación de los casos de periodismo machista que se den en los medios españoles. Para ello, hemos puesto en marcha un sistema propio de detección permanente, que se complementa con un buzón para que la ciudadanía pueda enviar sus denuncias.
Esta publicación de casos de periodismo machista no se limita a la denuncia estéril. Surge con una vocación didáctica y constructiva para ofrecer alternativas igualitarias que puedan ser aplicadas por cualquier persona que se dedique a la comunicación. Las propuestas deben ser eminentemente prácticas y eficaces. Por eso involucrará a los medios en donde se hayan publicado estas informaciones.
Lo esencial de este protocolo:
- Detección y publicación de forma categorizada de todos los casos de periodismo machista, junto con la explicación: ¿por qué es machista esta publicación? ¿cómo se debería corregir? Para ello el Observatorio cuenta con esta página web, así como redes sociales propias (Twitter e Instagram) en donde hacer públicos estos casos. Contará también con medios de comunicación aliados.
- Envío del informe al medio concernido, para que pueda rebatir el juicio del Observatorio y, en su caso, corregir su información.
2. Investigaciones semestrales
Dos veces al año el Observatorio presentará ante la sociedad los resultados de sus investigaciones sobre medios de comunicación y feminismo.
3. Jornadas anuales sobre periodismo e igualdad de género
Anualmente el Observatorio organizará unas jornadas académico-profesionales para debatir los avances en la igualdad de género en los contenidos periodísticos
¿Por qué el Observatorio?
Una responsabilidad del periodismo
El periodismo no solo explica la realidad, también la construye. Los medios de comunicación seleccionan qué eventos de los miles que suceden cada día merecen ser noticia y escogen cómo tratar cada uno de ellos. Son el espejo en el que se mira la sociedad. Así, la conversación pública depende en gran medida de las decisiones editoriales que cada día toman webs, diarios, radios y televisiones.
Por eso es esencial el compromiso de los medios de comunicación con todos los derechos sociales, también con la igualdad de género. Lo es por pura justicia social, pero también porque un periodismo machista es necesariamente un mal periodismo. Un periodismo machista no reflejará con equidad un mundo en el que las mujeres deben ser la mitad de todo.
Un compromiso público
En España, la Constitución establece ya la prohibición de cualquier tipo de discriminación por género, pero el impulso legislativo más vigoroso fue la Ley Orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres. En ella y en sus posteriores actualizaciones se definió cómo debía lograrse el principio de igualdad entre mujeres y hombres en la sociedad: a través de la igualdad de trato y oportunidades en el acceso al empleo, en la formación y en la promoción profesional y en las condiciones de trabajo, para comenzar así a reducir y finalmente eliminar cualquier tipo de brecha de género.
En la Declaración y Plataforma por la Acción de Beijing de 1995 representantes de 189 países reconocieron el potencial de los medios de comunicación en la promoción de la igualdad de género y la diversidad en todas las esferas. 45 países integrados en el Consejo de Europa firmaron en 2011 la Convenio de Estambul por el que se comprometieron en relación a los medios de comunicación a la «elaboración y aplicación de políticas, así como a establecer líneas directrices y normas de autorregulación para prevenir la violencia contra las mujeres y reforzar el respeto de su dignidad».
El periodismo será siempre tan machista como la sociedad de la que emana, pero si cambia el periodismo, puede ser una palanca que ayude a cambiar la propia sociedad. Los medios pueden y deben ser una pieza esencial para reducir la sima de oportunidades entre mujeres y hombres.
Una demanda social
La sociedad civil reclama a las instituciones públicas que se impliquen de una forma contundente en la promoción de la igualdad de género en los medios de comunicación. El objetivo es claro: una sociedad que se explique a sí misma en parámetros feministas será necesariamente una sociedad más justa.
La Plataforma independiente de mujeres feministas periodistas y profesionales de la comunicación ‘Comunicadoras 8M’ exigió en las movilizaciones de 2022 la creación de un observatorio de noticias machistas. Lo hizo en su manifiesto ‘Por un periodismo digno y feminista y por representaciones paritarias en los medios de comunicación’, difundido con motivo del Día Internacional de la Mujer. En esta declaración las profesionales demandaron la creación de un observatorio de noticias machistas que sirviera para denunciar los enfoques sesgados y discriminatorios.
Un objetivo común
La universidad pública es un agente activo que tiene mucho que aportar en este ámbito, no sólo en la investigación y la denuncia, sino también ofreciendo soluciones para facilitar una comunicación que tenga como meta la igualdad. La universidad aspira a ser tanto en su función de formación como de investigación el nexo de unión de todos los actores concernidos; medios de comunicación, periodistas, entidades públicas…
Un punto de encuentro
El Observatorio contra el Periodismo Machista nace como un punto de encuentro para la definición y promoción de las políticas comunicativas más eficaces para lograr esta meta compartida. Aspira a ser una confluencia de agentes diversos con una meta común. Por eso nos planteamos desde el origen involucrar a otras entidades que hagan suyo este proyecto. El Observatorio solo tiene sentido si es capaz de movilizar a amplias capas de la sociedad civil en un objetivo compartido.
- Medios de comunicación aliados
- Acuerdos con empresas implicadas en la igualdad de género
- Acuerdos con otras instituciones públicas
